SOLO PALABRAS
Mi mente fantaseo con el bailecito del domingo. En mi mente pude recrear cada movimiento de la primera vez que lo vi. Cada sensación que palpito en mi cuerpo, una imagen llevo a otra imagen y no se como pero mi cuerpo se encontraba preparado para la intrusión de mis dedos, mi entrada estaba mas que resbaladiza y su mirada taladraba mi mente, mi imaginación recordó su boca, esos labios de pecado que mi cuerpo deseaba que fueran arrastrados por cada poro de mi piel.
Mi temperatura corporal iba en aumento, un leve temblor en mi bajo vientre me indico que era el momento justo para comenzar en la soledad del cuarto de hotel, toda la acción que mi organismo necesitaba para terminar con mi mal humor.
Coloque mi Laptop a un costado de mi figura, con una mano comencé a masajear suavemente un pecho, sobre la tela de mi blusa, cerré lentamente mis parpados entregada a miles de sensaciones que me prodigaba mi mano.
Deslice por mi torso la otra la mano, recorrí un camino, pasando por mi abdomen, mi ombligo, me imaginaba que eran sus besos húmedos, al tocar el elástico de mi tanga, gemí por la anticipación de la orden que impartía mi cerebro hacia el dedo anular, dispuesta a acariciar con todas mis ganas mi botón de placer.
Suena con una campanada, un mail nuevo en mi bandeja de entrada.
–¡Putisima madre!...justo ahora. – el sonido rompió de golpe mi ensoñación, cortando el clima, por arte de mágica desapareció mi deseo, calentura…todo.

Hola por aqui.
ResponderEliminarPues a ver si quien la interrumpe es su chico Lemmons que bien empleado la iba a estar por haberlo tratado así jajajaj.
Besos